LAS DIEZ CLAVES PARA EDUCAR EN VALORES

12 de agosto de 2017
Las claves para que un proyecto social que utilice el judo tenga éxito, es que se base en educación en valores, para crear ciudadanos del mundo: EL ICEBERG, SEMBRAR DESDE LA INFANCIA, COEDUCACION FAMILIA/ ESCUELA, EJEMPLARIDAD, EQUILIBRIO ENTRE EL SI Y EL NO, SABER ESCUCHAR, SER VERSUS TENER, PROGRESAR SIN RENUNCIAR, PEDAGOGÍA DE LA CALMA Y
por supuesto, OPTIMISMO.
Igualmente como en un gimnasio de judo es necesario un proyecto deportivo, en una actividad de judo para niños y jóvenes en exclusión social, necesitamos un proyecto educativo. Estas claves que enumero a continuación me ayudaron mucho y espero que las tengáis en cuenta para la construcción de vuestro sueño con éxito. Seguramente muchas os sonaran, pero hay que intentar que las diez sean parte, en mayor o menor medida, de la estructura.
 En los proyectos que ayuda la asociación es primordial la relevancia de educar en valores para formar a futuros ciudadanos responsables, autónomos y libres, ofreciendo unas pautas básicas a padres y madres cuando se enfrentan en la ardua tarea de educar a sus hijos, con criterios pedagógicos y bajo una óptica de enseñar los valores que regirán la vida adulta de sus hijos como futuros ciudadanos. Es muy importante tener en cuenta las siguientes claves y utilizarlas en nuestras clases de judo, ya que nosotros formamos algo mas que judokas, entrenamos y educamos en valores a personas que crearan el futuro. Debemos educarlos para construir un mundo mejor, mucho mas solidario y basado en la cooperacion entre todos. Las siguientes claves nos ayudaran a educar a nuestros alumnos e hijos. 

1. El Iceberg

La educación de los hijos/as es como un iceberg, en el que, según los expertos, la parte que está bajo el agua y que aguanta todo su peso, es 10 veces más grande que la parte que podemos ver. En educación también hay una parte que visible y otra parte «bajo el agua»: educación en valores, emocional... Que es la que realmente aguanta todo su «peso». No siempre a esta parte se le presta toda la atención que merece y el iceberg se resquebraja.... Esta clave es muy importante en el judo. Primero es necesario que el niño tenga una buena base técnica y en valores. No vale para nada un gran judoka que haga las técnicas muy bien sino muestra tambien todos los valores que se enseña en judo. Si conseguimos esto demostrara que es judoka mas allá del tatami, en su vida cotidiana.

2. Sembrar desde la infancia

Una parte muy importante del modo como los niños pensarán y actuarán a lo largo de su vida tiene que ver con el modo como piensan y actúan en su infancia. En la infancia es donde se cimienta la construcción del «edificio» de la educación. Si en la infancia no se han sembrado competencias personales como el auto conocimiento o competencias sociales como la comunicación o la empatía, es muy difícil que puedan aparecer después de un modo espontáneo. En la infancia se genera un depósito emocional al que padres e hijos pueden «agarrarse» en momentos de mayor distancia.
En el judo es fundamental esta clave pues he conocido muchos maestros de judo que no tienen muchos judokas con medallas, pero que en sus clases tiene a muchos niños que son hijos de antiguos alumnos. Ha creado una gran familia en torno a el y sobre todo, un grupo de personas con valores. El judo al ser un deporte que muchos niños cogen como su primera experiencia deportiva en las escuelas, es muy importante en la formacion de la personalidad de las personas. Debemos esforzarnos como los maestros de judo, como educadores que somos, que los niños reciban una educación rica en valores.

3. Coeducación Familia/ Escuela

No es posible que los niños alcancen un pleno desarrollo de sus competencias intelectuales y emocionales si no es desde la coeducación Familia-Escuela. En la balanza de la Coeducación, a la escuela le corresponde asumir el mayor peso en la formación de competencias intelectuales – técnicas, y es la familia la que debe asumir el mayor peso de la formación en valores y competencias emocionales. Cualquier tipo de desautorización no hace sino restar consistencia y coherencia a todo aquello que dicen o hacen los progenitores, abriendo la puerta, de par en par, a otros agentes educativos cuyos fines no siempre buscan lo mejor de los menores. El judo tiene una doble función: Ayudar a la familia en la formación en valores y competencias emocionales, ademas de Ayudar a la escuela en la formación de competencias intelectuales- técnicas.

4. Ejemplaridad


Los niños aprenden de lo que dicen los adultos pero, fundamentalmente, de lo que ven que hacen sus padres. Como dice Einstein: "Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás, es la única". Cuando se dice algo y se hace justo lo contrario, lo que los hijos/as interiorizan es la fragilidad de los principios de sus padres y educadores. Sin la coherencia del decir y el hacer la actuación educativa pierde toda su fuerza y sentido.
En los proyectos sociales que utilizan el judo es fundamental esta clave. El maestro de judo debe ser un espejo donde los alumnos se reflejen, por eso debemos ser muy cuidadosos sobre la imagen que queremos que los niños vean. Somos unos educadores en valores ademas de en judo. Los niños están muy pendientes a nosotros y a nuestras reacciones. 

5. Equilibrio entre el Sí y el NO

El no también forma parte de la educación. Cuando a un hijo/a se le educa siempre desde el si, lo que realmente aprende es a decir no a sus padres. Los límites marcan los cauces que harán mas fácil a los niños el construir un modo personal y positivo de ser y estar en la vida. Evitar el cansado conflicto del no o sobre proteger para evitar frustraciones son estrategias con un recorrido muy corto e ineficaz. Poner límites no está reñido con la libertad. Lo mismo ocurre en la escuela y por supuesto en el judo, el maestro debe educar en positivo pero dejando muy claros los limites. Ser muy permisivo en una clase de judo hace que la clase se te vaya de las manos. Debemos como educadores estar vigilantes en este aspecto.

6. Saber escuchar

Como decía Zenón :"La naturaleza nos ha dado dos oídos y una boca para enseñarnos que mas vale oír que hablar". La única manera de que niños y niñas entiendan lo que se les dice es entendiendo, primero, lo que ellos quieren decir. La empatía es el fundamento sobre el que debemos construir todo proceso de comunicación entre padres, educadores y niños. Nunca debería entenderse la comunicación desde una perspectiva "Yo gano- tu ganas". 
Muchas veces si te acercas a una clase de judo, ves que el único que habla es el maestro y los niños escuchan con mayor o menor atención. El educador debe cerciorarse que todos los niños han comprendido lo que has dicho y no creer que todos lo han hecho. Una clase de judo debe ser un proceso de comunicación perfecto, en el que el maestro enseña pero sin olvidar que los niños deben aprender y para esto, deben entender todo muy bien. Es un trabajo arduo y duro, pero nadie dijo que educar lo fuera... ¿Verdad?


7. Ser versus Tener

Frente a una continua oferta de búsqueda de felicidad en las grandes cosas.... es necesario ayudar a los hijos a que encuentren la felicidad en las pequeñas cosas de la vida. Encontrar la felicidad en aquello que son y no en aquello que tienen. El objetivo de la educación debe ser conseguir el pleno desarrollo de las potencialidades de los niños desde el respeto a su individualidad, pero también para contribuir en el logro de una ciudadanía más justa posible.
En nuestros proyectos sociales podemos conseguir que esos niños logren conquistas individuales que le van hacer crecer como personas. Es importante que como educadores contribuyamos a que los niños SEAN mejores judokas y personas.

8. Progresar sin renunciar

No se debe vivir de espalda al progreso, pero eso no significa que se deba renunciar a la solidez de valores a temporales. Valores como el esfuerzo no cambian con los tiempos. Los educadores deben saber mirar al pasado, vivir en el presente y proyectar en el futuro. Las nuevas tecnológicas suponen un innegable avance que debe saberse interpretar técnicamente, pero que en ningún caso debe "exigir" un cambio en el sistema de valores propio, en el desarrollo emocional. Ante la obviedad que la tecnología ni siente ni padece, son las personas las que hacen de ella una herramienta que aporta o quita...
Los maestros de judo debemos utilizar los nuevos avances para mejorar nuestras clases de judo, pero sin olvidar los valores que el judo imprime en los niños. 

9. Pedagogía de la calma

Los niños necesitan tiempos para hacer, pero también tiempos para pararse a pensar en aquello que hacen. La acumulación de actividades con el único fin de incrementar el currículum en una sociedad que se «autodefine» como competitiva no puede sustentarse si no se apoya en tiempos para la reflexión y la calma. Los niños y niñas necesitan tiempos para "aburrirse” y los padres y madres necesitan tiempos para transmitirles no solo conocimientos y habilidades técnicas, sino todo el cariño que les tienen. 
En los proyectos que llevamos, sentimos a nuestros alumnos como familia y como tal debemos tratarlos. No sirve de nada taladrarles como mucha información si no les dejamos que asimilen las enseñanzas impartidas. La convivencia con los alumnos fuera de la actividad propia del judo puede influir mas en ellos, que cualquier otra cosa.

10. Optimismo

El pesimismo y la añoranza de que todo tiempo pasado fue mejor son los dos grandes enemigos a los que puede enfrentarse un educador. Y por eso siempre hay que dejar abierta una puerta a la posibilidad de cambio. La educación y la fatalidad del destino: «me ha nacido así...» son incompatibles. Las etiquetas no sirven sino para aumentar las posibilidades de que se cumpla aquello que pronostican. El problema de la educación es que una parte muy importante del resultado de todo aquello que se hace no es visible a corto plazo. Solo desde el optimismo se puede educar hijos optimistas.
En un mundo tan competitivo como el judo actual, los mejores gimnasios son los que consiguen más medallas y son más valorados. Nosotros creemos que aun siendo importante el rendimiento deportivo, lo es más la educación en valores de tus alumnos. Para nosotros es más impresionante un maestro de judo que consigue que muchos de sus alumnos continué con ese deporte en su edad adulta y que traigan a sus hijos porque creen en este tipo de educación. Sabemos que esto es muy difícil porque los resultados son a largo plazo pero debemos ser positivos y pensar que nuestra verdadera medalla como educadores es formar a personas y ciudadanos que creen un mundo mejor y más justo.
volver
NUESTRA PASIÓN, EL DEPORTE
NUESTRO TRABAJO, TU OCIO
ACTIVIDAD 360 S.L.
Lo que se les de a los niños, los niños se lo darán a la sociedad.
Karl A. Menninger
www.actividad360.es
Por y para que los niños jueguen, rían, se diviertan y sean lo que nunca deben dejar de ser, niños... Es necesario ayudar a los que ayudan.
Calle Ortega y Gasset, 2, 26007 Logroño
asociacion@puentedeamistad.eu
+34 656 260 857